Es una proteína natural purificada que relaja los músculos faciales. Se inyecta en pequeñísimas dosis donde existen arrugas de expresión, como en el entrecejo, para conseguir la eliminación o atenuación de las mismas y prevenir la aparición de nuevas arrugas.
Existen dos tipos de arrugas: las arrugas dinámicas y las líneas y arrugas muy tenues.
Las arrugas dinámicas se producen por el movimiento de los músculos de la cara cuando uno sonríe, se ríe o entrecierra los ojos. A menudo se encuentran alrededor de los labios, en la frente y entre las cejas. También están las “patas de gallo” en la esquina de los párpados. Todos nacemos con arrugas dinámicas. A medida que envejecemos, estas arrugas se profundizan y son más fáciles de ver. La toxina botulínica puede utilizarse para hacer que estas arrugas dinámicas sean menos visibles.
Las líneas y arrugas muy tenues se forman cuando comienza a disminuir la cantidad de colágeno de la piel. El colágeno es una proteína que se encuentra apenas por debajo de la piel y entre las capas profundas de esta. El envejecimiento y el daño ocasionado por el sol pueden producir la disminución del colágeno. Esto hace que la piel de la cara se estire y se caiga, lo cual crea arrugas tenues. La toxina botulínica no elimina las líneas y arrugas tenues. Sin embargo, existen otras maneras de reducir su aparición, como lo es el tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas.


